por-qué-nunca-recordamos-los-sueños

Y los Sueños, sueños son. como dijo: Calderón de la Barca.
Este mágico mundo de los sueños realmente es un misterio. En principio bastante olvidado porque la mayoría de las personas incluidas yo, no le prestamos la debida atención. Desde que adquirí mi piedra de amatista chevron casi todas las noches sueño. Realmente he tenido muchos sueños realmente fantásticos y memorables. Pero lastimosamente nunca los escribo, debería escribirlos pues algunos son realmente divertidos. Creo que esto de escribirlos debería tomarlo como rutina, pero quien medio dormido aun se pone a escribir sueños rocambolescos a deshoras para que el sueño no caiga en el olvido. Yo prefiero caer en los brazos de Morfeo nuevamente. Y nuevamente soñar. ZZZZzzzzZZzZz
Hoy voy a narrar mi sueño, aunque este no tenga nada de especial y sea este uno de los simples sueños sin sentido que pueda tener cualquiera. Mejor seria decir que intentare narrar las partes del sueño de las que misteriosamente me acuerdo, pues como cristal fragmentado este se encuentra.
Cual arqueólogo me encontraba en las ruinas de una ciudad abandonada y destruida. En los pilares de esta ciudad se encontraba unas marcas o hendiduras donde debían encajar unas piezas metálicas. Sorprendentemente al doblar una esquina la ciudad que aparentemente estaba abandonada y destruida, pude ver una parte de ella que aparecía ante mi vivida como si el tiempo nunca hubiera pasado. La imagen era la de un vergel grecorromano, piscinas, comida y personas disfrutando de la vida cual bacanal.
De repente el sueño cambio y yo me encontraba elegantemente vestido, pantalón ajustado negro de pinzas y camisa entallada al cuerpo, en un hotel de 5 estrellas. Subía a una habitación de hotel. En esta habitación de hotel que no era mía, entregaba y recogía algo. Al salir de esta habitación y dirigirme al ascensor, me cruce con un hombre. En el ascensor mire mis manos y portaba una caja de zapatos. Al salir del ascensor me dirigí a la recepción. La recepción era muy amplia esta se encontraba en una isla central. En esta, trabajaban varias personas que ocupaban su tiempo hablando por teléfono. Varios de ellos me miraron, pero siguieron en sus conversaciones. A dos de ellos le solicite un taxi, hablándoles sin pronunciar ningún sonido, para no interrumpir su conversación, intentando que ellos pudieran leer en mis labios. Mientras yo exageraba mi pronunciación y mímica vocal … T.A.X.I. Ellos negaron con sus cabezas indicándome que no disponían de uno en esos momentos o que les era imposible suministrarme ayuda en ese preciso momento.
Esto me molesto sobre manera, pues en mi sueño decía: ¿Como es posible que no puedan solicitar o proveer un taxi, un hotel de 5 estrellas?. Molesto cruce la calle de este hotel que se encontraba justo enfrente de una iglesia y un hospital, y junto a este una parada de taxis, con un andamiaje por obras, que cubría este. Pero la parada de taxis se encontraba repleta de taxis. Al ver esto, mas se incrementaba mi enfado por la experiencia en la recepción del hotel.
Al entrar por la entrada del andamiaje para tomar un taxi, había que esperar cola, pues había varias personas delante de mí, provenientes del hospital. Una señora me indico que había una mujer que no se encontraba en ese momento pero que ella estaba delante mía. Al llegar esta, realmente era un grupo de mujeres de etnia gitanas rusas o rumanas. A las cuales le pregunte si podía pasar antes. Ellas sin prestarme mucha atención me dijeron que si, pues seguían esperando a personas faltantes del grupo. De repente me encontré dentro de este grupo, una señora le mostraba a una chica joven, una especie de libro antiguo con palabras era una especie de cartilla de lectura para aprender un idioma. Yo les pregunté y dije: ¿esto es ruso? – La chica que aprendía a leer empezó tímidamente, pero casi de forma milagrosa ella volaba leyendo y hablando este nuevo idioma. Desperté del sueño….

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