La desidia se ha apoderado de mi desde hace algun tiempo. Buscando un mejor momento para comenzar a reengancharme nuevamente a escribir sobre nuevos temas, he dejado que el tiempo transcurra dejando y buscando un mejor momento y nuevos ánimos para hacerlo.

Realmente no se muy bien del porque? pero el hecho es que en muchas ocasiones el cuerpo no me pide mas en estos momentos.Tal vez me encuentre agotado…

Hace una semana atrás decidí comprar unos puros para practicar la lectura con ellos, realmente me interesaba experimentar con ellos la lectura del puro, así que decidí no perder el tiempo y fumar uno.

En muchas ocasiones habia olido un puro encendido y su olor me parecía desagradable pero curiosamente en esta ocasión no me lo pareció en absoluto.

Comencé  prendiendo el puro preguntándome como iba a leer en el, pues realmente no tenida mucha idea sobre esta técnica  adivinatoria. Realmente estaba en pañales con un gran puro en mi boca. Para mi, resulto en principio novedoso mientras lo fumaba y aspiraba de el  bocanada tras bocanada. Su sabor en principio me resulto un tanto desagradable aunque tampoco en exceso.

Mientras fumaba este cigarro pensaba que el no tenia fin, pues parecía no consumirse nunca y es que un puro no es un cigarrillo al uso de 5 minutos.

Mientras lo fumaba mi mente estaba un poco dispersa pues mientras lo hacia esta vagaba cual humo de un lado a otro, sin concentración sobre un tema de consulta. Realmente no tenia un tema concreto ya que solo quería experimentar y ver en el puro los surcos, manchas , figuras que en las cenizas  el puro se pudieran formar, para tener una pequeña idea de que era lo que en el debería buscar.

Realmente simplemente fue una toma de contacto con esta mancia la verdad sea dicha.

Mientras miraba y miraba el puro durante su crepitar, en sus cenizas yo no veía gran cosa por mas que mirara en ellas. Quería minimizarlas y en cada aspiración y expiración mis ojos se centraban en ellas. La forma de combustión del mismo y el humo que dejaba la punta del propio tabaco, tan ondulante y misterioso.

Por un lado pensé que como buena hierba amarga que es el tabaco, el sahumerio al menos eliminaría las energías negativas ancladas en mi y en mi vivienda. Por otro lado no pude ver nada en sus cenizas y la corona del puro callo.

En principio esto no debió suceder, o tal vez si, realmente no estoy seguro, pero esta callo sobre un trozo de papel blanco que tenia colocado abajo del mismo tabaco. Intente vislumbrar en las cenizas las señales y formas cual gabazos del café pero en ellas seguía sin ver nada.

Intente seguir fumando mas despreocupadamente y sin ya intentar gran cosa, ni si quiera mover mucho el puro o ni mi propia persona. Asi que mientras lo hacia, el puro se consumía mas y mas cada vez.

Pude observar que mientras aspiraba el puro las ascuas del cigarro dejaban marcas a lo largo de su tallo dibujando en este surcos en todo el trayecto pero realmente no veía nada. Para mi fue un poco decepcionante la experiencia en esos momentos pues realmente deseaba comprender esta técnica.

Yo miraba y miraba cada uno de los surcos, cada una de sus muecas giraba el puro en todas direcciones para ver si en la parte inferior de este se habia producido alguna señal o alguna marca pero la combustión del puro era totalmente uniforme.

Ahora las cenizas se sostenían milagrosamente sobre el puro, pues estas ya superaban casi la mitad de su longitud. La corona habia caído y en la mitad del puro estaba consumida casi en su totalidad. En su crepitar y en sus formas en las cenizas no encontré nada extraño. Un poco decepcionado en realidad decidí alejar el puro con un poco de desidia de mi. En un principio me fije nuevamente en la cabeza del  puro pues en ella habia líneas y una puntos formados por el tabaco interior del puro tras la ruptura de su corona.

Cuando la corona callo , en su punta se forma algunas muecas por la ruptura de la misma, y esta tomo una forma un tanto puntiagudamente cónica, con algunas  muecas, a lo largo del tallo del tabaco líneas verticales y paralelas se habían dibujado formando un cinturón cual pliegues, su color y textura me resulto un tanto rectilíneo cual piel de uno de estos animales.

Realmente el conjunto de la forma su collar me dejo ver la cabeza de una tortuga totalmente definida.

Cuando me di cuenta de esto mis ojos realmente se sorprendieron, pues cada vez que lo  miraba, mas clara y definida lo veía, sus ojos la comisura de su boca la forma de la cabeza y los pliegues de su cuello retráctil se fueron formando a cada aspiración que fumaba del puro.

Cuando me di cuenta de la imagen que la propias cenizas del puro habían formado y  la pronunciaba en mis labios !es una cabeza de tortuga!…Cual afirmación,  la cenizas se desprendió del resto del puro colapsando sobre el papel eliminando y desapareciendo cualquier rastro cual visión.

Realmente aun hoy no sabría interpretar la imagen pues me resulto pesada y antigua, longeva,sabia y sobre todo cansancio. Realmente no sabría interpretar el símbolo pero esto es lo que me transmitió su imagen.

Se desprendió tan rápido al pronunciar lo que estaba viendo que no tuve la menor oportunidad de realizar foto alguna y realmente es que me pillo totalmente desprevenido, pues ni siquiera tenia idea de que me encontraría al fumar el Cohiba, pues como dije simplemente fue un tonteo. Y es que siempre pasa lo mismo en el momento adecuado nunca tengo la cámara a mano. Y es que no se puedo fumar y tomar fotos.

Realmente la experiencia no me desagrado, aunque tengo que reconocer que para realizar este tipo de practica y ser un buen lector en esta mancia uno debera ser un gran fumador. Supongo que la practica y la  experiencia en esta harán el resto.

Por lo pronto estoy haciendo tiempo para repetir la experiencia pues fumarse un Cohiba es realmente arduo y pesado para mi así que prefiero dejar un poco de tiempo y volver a repetir la experiencia haber si no solo fue la suerte del principiante y consigo ver alguna cosa en el próximo.