Aun el humo del incienso sigue esparciéndose en la habitación y el olor a cera es fuerte.

Hoy decidí tomar mi bola de cristal, que hace bastante tiempo que no tomo, pues su tamaño es excesivamente grande.

Realmente poseo varias, varias de cuarzo trasparentes de diferentes tamaños, una de cuarzo natural, y otra de obsidiana totalmente negra.

Esta en particular no suelo cogerla casi nunca, pues es la mayor de todas y su manejo es realmente complicado, ya que pesa lo suyo.

No suelo cogerla pues habitualmente suele darme bastante sueño, que finalmente suele vencerme.

y habitualmente tampoco hago tantos preparativos, ya que no suelo encender ni velas, ni incienso.

Pero en esta ocasión, decidí prenderlos.

Decidí tomarla pues estaba solo en casa, ya que habitualmente la “cristalománcia” se tiene que practicar con mucha tranquilidad, habitualmente si no estamos acostumbrados a ella.

Por otra parte, decidí cambiar hoy  tanto,  la hora como el lugar donde suelo contemplarla.

Eso si habitualmente, después de las secciones, suelo tener bastantes "sueños" cuando duermo.

Cosa rara en mi, ya que habitualmente, antes de comenzar con la bola de cristal hace ya algunos meses, casi nunca soñaba.

En la experiencia de hoy algo raro a pasado, pues he notado una cosa rara en la cabeza, como un ligero golpe.

Como un descorche del tapón de una botella, tanto en la parte de la frente, como en la nuca, al mismo tiempo.

La sensación era totalmente física, esto sucedió momentos después de contemplar en el cristal y ver en ella la efigie de una persona, con la cara totalmente maquillada.

Era una persona con el cabello muy corto, y su cara estaba maquillada, esta figura aparecía, tras una puertas medio abierta.

Tan solo me dio tiempo a ver esa escena, al instante desapareció.

Tal vez porque no me esperaba que sucediera tan repentinamente.

La imagen era nítida como el cristal, a color, no eran sombras.

Realmente, no fue como la primera vez que contemple en el cristal, hace ya sus años, ya que aquella vez, fue una videncia simbólica.

En esta ocasión, era como mirarse al espejo.

Si, la descripción de la imagen seria, como  cuando uno se mira al espejo. Pero el espejo refleja otra imagen que no es la tuya.

Si como en un espejo limpio, Aunque no era el reflejo, la expresión corporal de la imagen tampoco correspondía al reflejo de mi persona, pues la imagen aparecía mirando atreves de una puerta, entre abierta.

La sensación de la cabeza era física, una sensación de embotamiento, y un ligero malestar, previamente nunca me había pasado.

De esta imagen lo que mas llamo, mi atención, fue su cara totalmente maquillada y su actitud, pues miraba tras la puesta.

y la rapidez con la que la imagen se desvaneció. Un micro segundo.

La cual produjo en mi la sensación de estar alucinando, pues en el cristal nuevamente no había nada, ni el mas mínimo reflejo.

A un sigo estando un poco embotado, una sensación como la un ligerísimo dolor de cabeza que parece dilatarse en el tiempo.

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